miércoles, 26 de agosto de 2009

De los malos tratos...

Este libro lo escribí sobre la base del estudio de los malos tratos en la niñez, a partir de una investigación que realizara con el objeto de relacionar la problemática con las posibilidades concretas de su abordaje y su tratamiento, considerando que trasciende la dinámica familiar para transformarse en problema social. 




El trabajo de campo lo realicé en una institución no gubernamental (ONG), la que aportó, a través de su trabajo cotidiano, una metodología de tratamiento posible del maltrato infantil, desde un enfoque ecológico de la condición humana, brindando acogimiento a grupos de hermanos que fueron internados por haberlo dispuesto organismos del Estado, por ser considerados víctimas de violencia, abuso y/o negligencia en sus grupos familiares, hallándose en riesgo su salud física y emocional.


Con este trabajo me propuse promover una reflexión que motivara la búsqueda de alternativas de tratamiento que trasciendan al círculo de la familia maltratante y no la marginen ni la excluyan socialmente. Por el contrario, que la integren en forma central y protagónica.




El problema de la violencia familiar, que victimiza a quienes son más vulnerables, surge en y de un contexto social, cultural, económico y político que compromete directamente nuestra capacidad para constituirnos en una sociedad mejor y más humanizante, que necesariamente deberá ser para sobrevivir y superarse, cada vez (y por qué no al fin) más genuinamente solidaria y cooperativa.


La obra de Pablo Picasso, La vida, que ilustra la portada, fue realizada en 1903 y forma parte de la llamada época azul. En dicho período el alma de Picasso es conmovida, entre otras cosas, por la realidad que le muestran los marginados y desamparados de la sociedad, a los que pinta con pinceladas de esperanza, sin desdeñar la presencia en soledad e incomunicación social que representan por la indiferencia.


Con este libro, en fin, pretendí y pretendo conmover al lector como lo fui yo, en el doloroso camino de develar, descifrar y sistematizar la experiencia de comprender los sentimientos que se traducen en la mirada de un niño, de una niña, de un adolescente que ha recibido, de los malos tratos, la crueldad de una época azul innecesaria y que es nuestra responsabilidad ayudar a transformar y superar. 





Quien lo haya leído, me agradaría su comentario o crítica.